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Eudeba, en el mundo del libro electrónico

Con el anuncio, Eudeba se convirtió en la primera editorial universitaria del país en ofrecer libros electrónicos. Además, facilitará el acceso de docentes y estudiantes a la compra de soporte de lectura a precios de costo. Por Soledad Vallejos - Diario Página 12 - Viernes, 24 de junio

23 de junio de 2011, 20:45.

imagen Eudeba, en el mundo del libro electrónico

Gustavo Alvarez, presidente de la editorial, anunció que ya se pueden conseguir como e-book 30 de los 700 títulos del catálogo.

Una de las editoriales más tradicionales de la escena cultural argentina llegó al mundo del libro electrónico. Además de estrenar tienda virtual en Internet, la editorial de la UBA (www.eudeba.com.ar) se convierte en Eudeba Digital para ser pionera en su rubro: además de ofrecer sus propios títulos (entre ellos, los del catálogo histórico, en muchos casos imposibles de conseguir en papel) en versiones electrónicas, también facilitará el acceso de docentes, no docentes y estudiantes de la UBA a soportes de lectura, e-readers, a precio de costo, gracias a un acuerdo con Grammata, la empresa productora de los equipos Papyre. Con la apuesta, será la primera editorial universitaria argentina en ofrecer libros electrónicos. Gustavo Alvarez, presidente de la editorial, no quiere afirmarlo, pero sospecha que también es pionera entre sus pares latinoamericanos.

Con el paso, Eudeba suma otro estreno, y en uno de los asuntos candentes del momento, porque será la primera en experimentar con su propio catálogo los debates sobre derechos y propiedad intelectuales. Algunos libros electrónicos, una vez comprados, serán de distribución libre; otros, en cambio, mantendrán las restricciones tradicionales. La editorial irá evaluando las consecuencias sobre la marcha.

Dar el batacazo con el bestseller de la temporada no es la prioridad de una editorial universitaria. “Pero innovar sí lo es. Innovar es la responsabilidad de una editorial que depende de una universidad. Y es básicamente lo que nos caracterizó en la década del ’60”, dice Alvarez. El paso es grande, y por eso la presentación, ayer, revistió importancia institucional: se realizó en el Consejo Superior de la UBA, y contó con la presencia del rector Ruben Hallu.

“La sensación que tenemos hoy es que cuando nosotros tenemos que resolver un problema de algo técnico o de un criterio comercial en el mundo del libro, tenés 20 referentes a quienes consultar. Pero hoy, en este segmento del libro digital no encontramos referentes para consultar”, ejemplifica Alvarez, divertido, a la hora de explicar cómo el equipo de la editorial comprende que “Eudeba está siendo innovadora en esto”. Es, dice, un modo de reiniciar su propia historia, porque “en los ’60 nace como una innovadora, con sus nuevos canales de comercialización, al vender en kioscos de diarios, editar colecciones mezclando mundos, tener precios accesibles. Estamos volviendo a ese espíritu”. En estos días, ya podrán conseguirse como e-book unos 30 de los 700 títulos del catálogo histórico; en unos tres meses, serán alrededor de 100; con el tiempo, podrán conseguirse todos.

Hace poco más de un año, las bondades del libro electrónico, como dispositivo y como destino posible de un título, empezaron a circular como algo más que rumores en los encuentros del mundo editorial. Alvarez recuerda haber escuchado “bastante” el año pasado, en la Feria del Libro de Guadalajara, y también en la porteña. “Todos hablaban, pero cuando nos sentábamos a hablar con las grandes editoriales para que nos contaran, te dabas cuenta de que nadie había hecho demasiado. Nos dimos cuenta de que no es un campo en el que se pueda aprender de la experiencia de los otros. Tenemos que hacer la experiencia propia. Estos meses estamos teniendo que tomar nuestras propias decisiones, revisando, pensando.”

–¿Por qué volcarse al e-book?

–A nosotros, como editorial, nos interesa lo académico, lo universitario. Y en este ámbito el libro digital es importante porque permite la posibilidad de expansión a nivel nacional e internacional. El modo en que aumenta la posibilidad de distribución del libro es enorme. Vos podés poner a disposición de un público masivo, por ejemplo, investigaciones que necesitan circulación internacional pronta. A veces, en eso el papel te dificulta el proceso de exportación, lo sabemos, Eudeba vende en México, España, Colombia y otros países. Para exportar, hay que garantizar que ese libro se vende, no se puede entregar en consignación. Con el libro digital es diferente: por eso para una editorial académica se vuelve una herramienta poderosísima para difundir en el mercado internacional.

El espinoso tema de las licencias, de momento, tendrá una solución doble: algunos textos se regirán por Creative Commons (una vez adquirido, se puede prestar); otros, por DRM (Digital Rights Management), que limita la cantidad de equipos en que puede descargarse el libro. La primera licencia regirá “sobre todo para el segmento de tesis doctorales e investigaciones que no tienen pensado un mercado comercial, sino que Eudeba los edita porque son valiosos para el campo”. En los dos casos, las versiones electrónicas saldrán entre un 30 y un 50 por ciento menos que en las ediciones de papel.

Alvarez también sostiene que el envión que empieza a tomar Eudeba no puede quedar aislado de su contexto más inmediato: la comunidad universitaria de la UBA. Por eso la editorial selló un acuerdo con Grammata, la empresa española que comercializa los e-readers Papyre. “En los locales de Eudeba, alumnos, docentes y trabajadores no docentes podrán comprar lectores a un precio exclusivo, más económico.” El modelo en cuestión, el Papyre 6.2, se ofrecerá a su precio de costo (alrededor de 1400 pesos, en lugar de los 1800, aproximadamente, que suele valer en tiendas de electrodomésticos), y financiado en cuotas (con tarjetas del banco en el que cobra sus sueldos el personal de la UBA), porque el objetivo es que resulte accesible, para “la gente se familiarice con el dispositivo”.

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